Mis fotos de regreso
Ahora si que me sorprendieron.
Fui a comer a las 2:55 pm y a las 3:31 pm ya estaba de regreso, la contadora Rocío (la encargada de la biblioteca) me dijo: Te vino a buscar una chica, dijo que sólo pasaba a dejarte unas cosas.
Le dí las gracias a la contadora por el recado y al llegar a mi escritorio, encontré todas las fotos que en algún momento, le regalé a Ilian.
Que me las regrese, creo que denota algo: Ya no las quiere, le resulta mejor regresarlas que guardarlas, tirarlas, romperlas o cualquier otra acción.
Entendí el mensaje; fue claro y fuerte.
Y pareciera que es cosa de nada, pero si me afectó encontrar mis fotos… pero bueno, estubo bien.
Durante la tarde llovió, yo estuve escuchando música que en lugar de animarme, sólo hace lo contrario, el jazz a veces me resulta melódico otras veces melancólico; al final, estuve leyendo un par de líneas de Sei Shônagon.
Algo que me consuela realmente, es sacar fotografías; sólo así me desconecto totalmente y hasta siento que mi parte creativa adquiere espontaneidad. Todo lo demás es bueno, el trabajo, mi novia hermosa y los grandes momentos que compartimos…




