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Bitácora personal.

Archivo para la categoría "Cine"

2046

con un comentario

Nunca me identifiqué tanto con una película ni con un personaje como me ha sucedido con 2046.

Es la tercera ocasión que disfruto de 2046 y me sigue pareciendo tan familiar; quizás porque todos en algún momento sentimos no encontrar lo que buscamos en el tiempo preciso…

Si aún piensas que no deberíamos estar juntos…
Dimelo con franqueza.
Aquél día hace 6 años un arco iris apareció en mi corazón.
Aún sigue allí como una llama que me quema por dentro.

La noche que nos vimos por última vez le dije…
Cuídate. Quizás algún día escapes de tu pasado. Si lo haces, búscame.

¿Porqué no puede ser como era antes?
- Él no se volvió, era como si se hubiera subido a un tren muy largo, dirigiéndose a un hacia un somnoliento futuro… a través de la insondable noche -

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

31 Mayo 2008 a 12:19 am

Escrito en Cine, Sentimientos

Soy leyenda

con 4 comentarios

Soy Leyenda por Richard Matheson Soy Leyenda de Richard Matheson es una novela de ciencia ficción y terror escrita en 1954 pero situada en Marzo de 1976, en la ciudad de Los Angeles.

Es un libro que leí hace ya varios meses, antes de que me enterara por voz de Ulises que harían la (tercera) adaptación de esta novela para llevarla al cine y que estaba próxima a estrenarse.

En 1964 y con Vincent Price como el Dr. Neville se filma El ultimo hombre sobre la tierra, y en 1971, El ulitmo hombre vivo con Charlton Heston como protagonista, en una versión muy lejana a la novela.

La novela Soy leyenda, devela la historia de Robert Neville, el último hombre que queda sobre la faz de la Tierra, que vive encerrado en su propia casa y es asediado por seres extraños todas las noches quienes lo incitan a dejar su frágil refugio mientras él, desesperado y rayando en la locura, se emborracha con whiskey y escucha la música de aquellos viejos discos de acetato.

De día anda cazando vampiros enterrandoles estacas o exponiendolos al Sol ya que son intolerables a la luz y solo pueden salir cuando el Sol se esconde. De noche, afila estacas, machaca ajos y se pregunta el porqué les afecta mirar una cruz. Tambien recuerda cómo murió su esposa y como tuvo que matarla cuando ella regreso de la tumba y tocó en la puerta de su propia casa.

Richard Matheson reinventa el mito del vampirismo, vinculandolo a motivos bacteriológicos y dando una explicación científica a toda la tradición y sintomatología que se conoce al respecto: salir únicamente al anochecer, intolerancia al ajo, muerte por estacas en el corazón, etc.

Este libro es una joya de la literatura de terror y ficción. Expone la soledad del individuo, el sentido que cada persona le otorga a la vida, el verdadero significado de la palabra amistad (impresionante la relación odio-respeto hacia su vecino Ben Cortman), la crudeza de la lucha del Hombre para sobrevivir y la fundada controversia en cuanto al eterno enfrentamiento del bien contra el mal que pone en duda: ¿Quién representa el bien y quién representa al mal?

En la novela, Robert Neville va perdiendo fuerza en su cruzada, y se desliza progresivamente la convicción de que conceptos como normalidad y anormalidad; valores morales como el bien o mal no son más que conveniencias adoptadas para una sociedad mayoritaria.

Neville los observó serenamente. Y de pronto razonó: Yo soy el anormal. La normalidad es un concepto mayoritario. Norma de muchos, no de uno solo.
Y comprendió la expresión que reflejaban aquellos rostros: angustia, miedo, horror. Le tenían miedo. Ellos le veían como un monstruo terrible y desconocido, de una malignidad más odiosa que la de la plaga. [pag. 73]

Soy leyenda- Will Smith Por otro lado, la película interpretada por Will Smith y dirigida por Francis Lawrence (Constantine, 2005) no tiene mucho que ver con la novela; coincide en rasgos muy generales con la obra de Matheson, como son: el nombre del protagonista (Robert Neville) y la presencia de seres que solamente pueden salir de noche.

En esta versión Neville trata de encontrar la cura del virus que se salio de control en la ciudad de Nueva York despues de que habían encontrado la cura para el cancer mediante la inoculación de un virus modificado genéticamente.

Si uno va al cine, esperando contrar una historia lo más cercana (y porque no decir: fiel) a la novela, será decepcionante no encontrar tal paralelismo, pero si se mira con la espectación de una historia nueva seguramente será cautivadora.

Will Smith logra transmitir muchas emociones que van desde la paranoia causada por la soledad extrema, el amor a su perra fiel (Sam), el coraje y la desesperación al no lograr crear un antiviral efectivo en humanos, y la dureza de su caracter de superviviente.

La novela y la película de Soy leyenda, son dos historias semejantes en ciertos aspectos pero muy opuestas en otros tantos así que bien podrían disfrutarse ambas.

Yo recomiendo ampliamente el libro, si alguien gusta comprarlo… adelante, no se arrepentirá jamás de haberlo adquirido; o si alguien prefiere leerlo en la versión electrónica (pdf – 330 Kb), pues adelante; pero eso si: Nunca habrá algo que se compare al gozo de cambiar de página en un libro impreso.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

23 Enero 2008 a 12:40 pm

Escrito en Cine, Literatura

Mi primer cortometraje

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Me encanta el cine, es evidente y muy obvio para quien me conoce que realmente me encanta el (buen) cine, tengo una colección de poco más de 300 películas, la mayoría son películas de arte y de cine comercial pero con una buena historia que disfrutar.

A veces, tengo la impresión de que podría hacer un buen cortometraje si me lo propusiera aunque siendo realista, eso han de pensar muchas personas que se aventuran al septimo arte.

El 11 de Abril de este año, hice un cortometraje dedicado a la persona más importante de mi vida (es obvio porqué) después lo grabé en un DVD y se lo entregué un día sin motivos aparentes; son escenas que significan precisamente algo en particular, quizas entendible solo por nosotros dos o quizás solo por mi… son fragmentos que representan algo en particular, como la ocarina que le compré atrás del Carolino para que la pusiera en su vitrina de obsequios y tuviera algo más que puros artículos extranjeros; el follaje verde, el camino árido, el paisaje contínuo entre nuestros sueños y la realidad; dos luces que brillan en la obscuridad opuestas una de otra, distantes; pero que por un instante se unen, se acercan, se fusionan y brillan juntas con mayor fuerza pero… solo es un instante, luego se separan y siguen su camino, alejandose una de otra en dirección opuesta; en una transición aparezco tocando la flauta que gracias a ella, aprendí a hacerlo y después ella aparece sentada al piano, tocando melodías que me hacían estremecer el alma a punto de llorar.
Siempre diré que no hay mujer a quien admire tanto, como a ella y aunque nuestros caminos se unieron en muchos instantes, el vaivén de las olas borró nuestros nombres de la arena sin dejarnos saber que será de nosotros con el paso del tiempo…

Con amor, para I.E.M

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

16 Diciembre 2007 a 6:44 pm

Escrito en Cine, Sentimientos, iem

Es por eso

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Justo ahora, he notado algo obvio, y eso es que en mi vida, al menos en los últimos 8 años he querido mucho y amado a mujeres que me han querido y amado mucho, pero por algo las cosas no funcionaron y después del final, al final siempre es difícil superar la separación.

Y la verdad es que eso de enamorarme como años atrás ya no se me da tan fácil, una vez escribí algo que ahora al releerlo pienso

huy, ni para cuando que yo vuelva a sentir, actuar o reaccionar como aquella vez

¿Me he vuelto frío? ¿Tengo miedo a enamorarme? ¿No lo he superado? ¿Me volví insensible al amor?

¿Frío? pero si soy mas caliente (afectivamente) que una cafetera; por el contrario, últimamente he notado que puedo llegar a ser el mismo tonto romántico y cariñoso que siempre había sido; no le tengo miedo al amor y a veces creo que me arriesgo de más en la vida pero lo disfruto; ocasionalmente pienso que no tengo nada que perder ni nada a que aferrarme por lo que puedo pasar de pasar y no hay problema; respecto a superarlo… ¿existe alguien que realmente haya superado una relación pasada al ciento por cien? yo no lo se, pero yo no olvido aquellas huellas indelebles y aquellas reparaciones que dejaron en mi alma y sí, tal vez me volví insensible al amor, aunque tenga enfrente a la persona que de manera desinteresada este dispuesta a dar su propia vida con tal de verme feliz a su lado, no es posible que logre abrir esas puertas que están por siempre cerradas.

Ya he visto directamente a los ojos a esa persona que abrirá de par en par las ventanas y me regresará a quien realmente soy, ese tipo romántico, entregado, desinteresado, detallista y hasta cursi que hace una llamada de 10 segundos solo para decir “Te quiero”.

Y aunque se que los años no pasan en balde y por mucho que cambie mi vida, sigo siendo el mismo en lo esencial y sólo falta que algún día no muy lejano rompan esa muralla que he levantado a mi al rededor, ya sea con poemas de Sabines, versos de Neruda o canciones de Sabina.

Es por como soy últimamente, que me gusta tanto la película “In the mood for love” y “2046″

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

1 Octubre 2007 a 8:01 pm

Los amantes del círculo polar

con 4 comentarios

Hay cosas por ahí sueltas que tienen que ver con el origen [de Los amantes del círculo polar], por ejemplo un párrafo que leí de un texto de Ray Loriga. Hay una persecución de un niño a una niña. Yo lo que entendía es que ella se caía y lloraba para él, y a ella le gustaba caerse y llorar para él, y a él le gustaba correr detrás de ella y que ella se cayera y llorara para él, algo así, y a partir de ahí se me ocurrió que podía contar una historia narrada desde los dos.
¿Qué era esa carrera? ¿Por qué corría ella y por qué corría él? Que la película fuera esto, la yuxtaposición de los dos puntos de vista y que hubiera una pequeña dislocación entre el punto de vista de uno y de otro y cómo se iban mimetizando y pareciendo e iban entrando en un proceso con mucha fusión. — Julio Médem [Director de Los amantes del círculo polar]

Ana y Otto. Otto y Ana… Dos historias que son una misma historia de círculos concéntricos en la que la vida y la ficción, la realidad y lo imaginario, se superponen y se confunden. Dos personajes que se dirían predestinados, a través de un diabólico laberinto de azares, que se ceden alternativamente la voz para narrar la historia de su idilio de amor, apasionado y secreto, a través de tres edades (infancia, adolescencia, madurez), desde los ocho años hasta los veinticinco. Y las casualidades como motor de esa pasión.

¿Un acontecimiento no es tanto más significativo y privilegiado cuantas más casualidades sean necesarias para producirlo?

Sólo la casualidad puede aparecer ante nosotros como un mensaje. Lo que ocurre necesariamente, lo esperado, lo que se repite todos los días, es mudo. Sólo la casualidad nos habla.

Nuestra vida cotidiana es bombardeada por casualidades, más exactamente por encuentros casuales de personas y acontecimientos a los que se llaman coincidencias.

Coincidencia significa que dos acontecimientos inesperados ocurren al mismo tiempo, que se encuentran.

Ana y Otto viven en una permanente casualidad. Casualmente Ana huyó porque no quería que su padre muriese, y casualmente Otto no pudo parar el balón, por lo que salió corriendo para atraparlo, y parece como si quisiera alcanzar a la niña, que se cae delante de él

La película se abre y se cierra con la misma imagen, y su belleza capicúa encuentra su correlato en los nombres de los protagonistas (Ana y Otto) y en el propio apellido del cineasta (Medem).

Así se inician una serie de coincidencias que entretejen de forma circular las vidas de Otto y de Ana, círculo que se cerrará en el mismo borde del Círculo Polar.
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Escrito por Javier B. Camacho Martínez

7 Junio 2007 a 10:52 pm

Escrito en Arte, Cine

Los edukadores

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Hoy fui al cineclub de la UDLA, bueno, hoy no, mas bien ayer martes. Hace 1 hora con 24 minutos que ya es un nuevo día, aunque para mi, sigue siendo “hoy martes”.

Anda, que me estoy desviando, regresando al tema!

“Hoy Martes 6 de Febrero…” fui al cine club de la UDLAP a ver la segunda cinta del ciclo de proyecciones para Primera 2007 que se titula “Los edukadores”. Las funciones son cada Martes, a las 6:00 pm y a las 8:30 pm. El bono para las 11 películas está en tan sólo 120 pesos, más barato sería un insulto al 7o arte.

La cinta “Los edukadores” es de procedencia alemana y tiene sus grandes momentos pero tambien tiene sus peores momentos, podría verse como una montaña rusa, a ratos el vertigo es tan grande que te atrapa y te tiene al borde de la silla, pero a ratos la subida es  tan lenta y pesada, que se hace eternamente aburrida.
Al final de la proyección, vi a Freek (un chaval Alemán, amigo de Ilian) al cual saludé; él me preguntó “¿Qué te pareció?” y le dije “Más o menos”. Un tanto indignado él me preguntó: “¿Cómo que más o menos? ¡si está bastante buena!” sin embargo pensé “Quizás sí, pero no para mi gusto” así que para evitar amores o disputas nacionalistas sobre lo que es bueno o malo mejor le pregunté si había visto a mi niña, él me dijo que no, entonces fui al CENTIA a buscarla y no la encontré, regresé al cineclub y al poco rato la ví.

Me dio gusto verla, después de una semana exacta de no hacerlo, después de que durante todos esos días la estuve evitando y hasta podría decir que ignorando aunque realmente no era mi intención hacerlo tal cual.

Lo cierto es que muchas veces me quedo absorto en lo que hago y no tengo ese impulso de dejar todo para ir a verla, también es cierto que las circunstancias de nuestro noviazgo no son las más factibles por diversas causas, todas ellas ajenas a nosotros pero las cuales inevitablemente debilitan mi [¿nuestro?] espíritu de lucha.

Por el contrario, ella siempre demuestra esas ganas enormes que tiene para que lo nuestro funcione, para que no decaiga ni se pierda.

Yo no se si es cierto que en una relación uno es el dominante y otro el pasivo, lo cierto es que en algunas cosas yo soy activo pero en otras soy demasiado pasivo, lo cual en lugar de fortalecer nuestra relación, la debilita, la hiere y a ella le causo cierto sentimiento que provoca que lágrimas resbalen por su rostro.

Cuando era mas joven de edad (cuando tenía 19 años más o menos) tenía guardado en un estuche un dije de ópalo que mi madre me había regalado, hasta donde tengo entendido el ópalo es una piedra preciosa y bastante cara, la verdad es que me gustaba mucho porque a la luz del sol se miraba dentro de aquel trozo de mineral muchos colores, parecidos a los que se ven en la concha nacar pero más bonitos.
Recuerdo que un día saqué del estuche aquel dije y me lo colgué al cuello y realmente me hacía sentir especial aquel pedazo de roca brillante, en primera porque era un regalo de mi madre y en segunda por su exquisita belleza.
Salí de casa y fui a no se dónde, la verdad no recuerdo el lugar pero recuerdo perfectamente que aquella noche antes de ir a dormir me llevé las manos al cuello para quitarme el dije y ponerlo en su estuche pero nada encontré, lo primero que pensé es que lo había perdido dentro de la casa, así que busque por todas partes y nada encontré, luego pensé que quizas lo encontraría en la calle que conduce a mi casa pero tampoco encontré algo.
Ese día me sentí realmente triste porque había perdido algo valioso (emocionalmente y económicamente hablando) y de alguna manera sabía que no lo podría recuperar; aún así con cierto grado de esperanza busqué por mil rincones, por encima y por debajo de las sábanas y nunca apareció.
Aunque suene cursi, la verdad terminé llorando y sintiendome realmente mal, me recriminaba a mi mismo por la pérdida y hasta desee un centenar de veces que pudiera regresar el tiempo justo antes de ponerme el dije en el cuello, también desee de todo corazón que en sueños pudiera saber en dónde había quedado aquel dije de ópalo.

Apuesto que en determinado momento, todos han llegado a sentirse así después de perder algo realmente valioso.
El tiempo ha pasado, casi 10 años y cuando recuerdo aquella pérdida aún me causa cierta angustia.

Hoy me sentí de manera similar, al verla tan triste por mi causa, por no darle la atención debida, por ignorarla en el sentido estricto de la palabra durante tantos días pero lo peor fue cuando ella me dijo: “Sólo dime si realmente me quieres, porque no entiendo porqué eres así conmigo, no se porque me ignoras de tal manera”. Eso casi me desbarata.

Si algo admiro de ella es su valentía, su fortaleza pero también, su sensibilidad y su sencillez; una mujer como ella, realmente merece sonrisas en lugar de tristezas y no espero ni quiero que alguien más lo haga por mi, yo quiero darselas pero a veces no se muy bien cómo hacerlo.

Mi vida está hecha de vagos recuerdos sobre muchas cosas, de ideas determinantes, de vidas ajenas vistas en el cine, de malos y buenos recuerdos, de pequeñas frases de canciones, entre tantas cosas, hay una frase de Facundo Cabral que díce más o menos así: “Hombre no es aquel que tiene muchas mujeres, sino aquel que tiene una y la hace feliz” Yo quiero ser ese tipo de hombre y ser aquel que haga feliz a esta mujer maravillosa.

Es algo que deseo de corazón. Honestamente es difícil para mi lograrlo, porque mi pasado me ha convertido en una persona que prácticamente no depende de otras para ser feliz, ni siquiera emocionalmente dependo de mi familia y por ende, me cuesta trabajo expresar abiertamente mis emociones.

A veces quisiera cargarla y llenarla de besos, decirle mil veces cuánto la amo al mero estilo de una escena romántica, pero algo me detiene (no es por falta de amor) pero no voy más allá de un abrazo y un beso. Y no es porque no la ame, de verdad que sí la amo pero no se muy bien como expresarlo. Creo que estoy perdiendo esa sensibilidad humana.

Lo peor viene cuando me encierro en mi mundo y seguramente podría pasar dos o más semanas completas sin enviarle el más mínimo mensaje, ni un correo, ni una llamada y es más, ni una simple charla por msn y estar totalmente tranquilo, porque aunque no esté en contacto con ella, no dejo de quererla y de sentir el mismo aprecio y amor que existe, aún cuando para ella, parezca que la tierra me ha tragado yo no me siento culpable. Lo cierto es que pasan los días y es cuando comienzo a extrañar su sonrisa, su cabello y su presencia o simplemente escuchar su voz.

Comprendo su dolor cuando ella se siente ignorada o desplazada, a mi me duele verla triste y me recuerda aquella tarde en que perdí algo que quería tanto por descuido o por alguna extraña ley de la vida.

Ahora ella es como aquel dije de ópalo bruñido, ella es lo más precioso que tengo y honestamente, no quiero perderla.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

7 Febrero 2007 a 1:25 am

Escrito en Cine, Sentimientos, iem

Masacre en Texas (el inicio)

con 2 comentarios

Hoy, al terminar el horario laboral me dieron ganas de ir al cine y pues soy de los que van cuando les da la gana, es decir, no preciso de que alguien me acompañe para que pueda acudir a la sala de proyección cinematográfica.

Una vez en el cine, me arrepentí de haber ido solo, no porque no tuviera el valor de entrar, sino porque me vi un tanto egoista cuando me despedí de ilian por msn diciendole “Ya me voy” y cuando me pregunto “Te vas para tu casita?” le dije “No, me voy para al cine…”
Cuando sucedió eso, por obviedad, no la invité porque de alguna manera sabía que me diría que no podría ir conmigo porque tendría ensayo a las 8:00 pm o algo similar.

Una vez en la sala, me entro esa vocecita (llamada conciencia) a la cabeza diciendo “Que gacho… ni le preguntaste siquiera” entonces saqué mi celular y le llamé dos veces y en ninguna de ellas me contestó; así que no hice otra cosa que matar a la vocecita, ir a la taquilla y comprar mi boleto para Masacre en Texas: El inicio; pues era la función mas adecuada por el horario, considerando que Apocalypto iniciaba a las 7:30 la cual tenía intenciones de ver.

Masacre en Texas: el inicio [The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning] trata básicamente (como su nombre lo dice) de dar los detalles de Thomas Hewitt, antes de que se convirtiera en asesino múltiple y posteriormente, sobre sus primeras víctimas.
La cinta es sangrienta, gore pero no tanto como la anterior; cae en clichés típicos de las cintas de terror, donde azotan puertas, donde el malo es más rápido que una camioneta en marcha o más agil para esconderse dentro de un vehículo y otro sin fin de escenas que io bien podría mencionar en diversas películas.
¿La recomiendaría? Posiblemente sí, para pasar un rato mas o menos entretenido mirando como brota la sangre por todos lados y para todos lados; pero no para algo más que eso.

Pero bueno, almenos me pasé un rato agradable.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

26 Enero 2007 a 10:19 pm

Escrito en Cine, iem