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Bitácora personal.

Archivo para la categoría "motocicleta"

Día difícil

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Martes, 10:34 pm, llego a casa, Miércoles, 3:45am, me voy a dormir, 7:30am, despierto, me baño y me visto algo casual, salgo de casa, me subo a la moto, inicio el recorrido, a medio trayecto la moto comienza a ponerse extrañamente lenta y a “brincar”, me orillo, el neumático trasero se ha quedado sin aire, ¿sigo o me regreso?, estoy a la mitad y ningún talachero cerca, decido, camino hasta el trabajo, del cielo caen gotas de lluvia, llego empapado al trabajo, comienzo a trabajar, me duelen los pies por la humedad, junta breve en mi departamento laboral, me cambian la estrategia del proyecto, nuevos requerimientos, ya pensaré, el estomago vacío no ayuda, me voy a desayunar, voy a comprar el plástico para parchear la cámara del neumático, a medio trayecto me encuentro a una persona especial que no puedo saludar bien porque va acompañada (grrrr siento celos), regreso a la oficina, desmonto el neumático del rin, parcheo la cámara, intento montar el neumático: diablos… ya no es tan sencillo, los desarmadores no ayudan tanto, no es igual de fácil que con una bicicleta. Dejo todo, me voy al escritorio, Rachel me muestra una variación en los códigos de barras generados con php, compilo nuevamente php 5.2.6 e incluyo las banderas que faltan, instalo php, reinicio apache, todo bien, trabajo en el proyecto, me mandan a traer a la oficina del director, junta de asignación de labores, evento en puerta para el 19 y 20 de Junio, más responsabilidades, equipos de trabajo, es interesante, fin de la reunión, regreso a la oficina, no puedo más, salgo a comer, la comida es buena, regreso a la oficina, trabajo en el proyecto, un par de usuarios que no recuerdan su clave me interrumpen, asignación de nuevas claves, corrijo un aspecto en el desarrollo del proyecto actual, trabajo más, leo un par de correos, no respondo por falta de tiempo y ganas, es la hora de salida, viaje en microbús (después de casi un año de ya no pisar uno), olores desagradables, llego a casa, agarro el juego de llaves y los dados, regreso a la oficina, desmonto la llanta trasera, guardo las piezas en la oficina, esto apesta a grasa y mis manos están negras totalmente, pregunto si habrá un talachero cerca, me dicen que a 7 calles está el más cercano, no quiero pagar un taxi, camino, el rin pesa más de lo imaginado, el rin pesa más, cambio de mano izquierda a la derecha el peso del rin, rin mucho más pesado, al fin, encuentro al talachero, desarma el neumático en dos minutos, le quita el parche que le puse, le pone uno nuevo y mejor que ni se nota, monta el neumático en el rin en tres minutos, infla con aire la cámara, calibra la presión, listo, 40 pesos menos de mi bolsillo, camino 7 calles de regreso, el rin pesa toneladas, dentro a la oficina, saco el juego de llaves, los dados y las piezas, coloco la llanta en su lugar, ajusto, atornillo, aprieto, ajusto, atornillo, aprieto, listo, just in time, comienza a llover, regreso a la oficina, mi compañero de equipo me llama al teléfono, ya me está esperando en la biblioteca de contaduría según lo acordado, le digo que llueve y que no puedo ir, noto la seriedad en su voz, quedamos de trabajar por Internet, en otra llamada escucho la frase “me dio mucho gusto verte”, respondo “a mi también, pero no pude saludarte, ibas acompañada”, me dice que le llame a su casa mas tarde, le digo que no tengo su número, lo borré hace tiempo, se molesta, se despide, recibo un mensaje, lo que faltaba: se molestó conmigo por decirle la verdad: borré tu número, afuera llueve torrencialmente, son las 8:12, 8:30, 9:05, 9:15pm, no importa que llueva, me voy; antes de ir a casa, paso a una tienda, compro dos chocolates tin-larin, no hay nada que un chocolate no resuelva, llego a su casa, me ve, se sorprende mucho, le regalo un chocolate tin-larin, se sorprende el doble, se pone contenta, me explica porque la molestia por los numeros eliminados, reímos, charlamos, me presta discos de buena música, yo le regalo mp3’s de jazz, mi compañero de equipo me llama, ya está conectado, ya voy, ya voy, dame cinco minutos, nos despedimos, me voy en moto a 80km/hra. llego a casa mojado pero de muy buen humor, enciendo la computadora, no hay señal de Internet inalámbrica, joder, me conecto vía telefónica (es lo malo de colgarse de señales Wi-Fi ajenas), afinamos y complementamos la presentación para la exposición de la escuela neohumano relacionalista, para la materia de Administración, debemos terminar porque nos presentamos el Jueves 12, miro el reloj, ya es Jueves, son las 12:40am, escribo esto. Es hora de dormir.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

11 Junio 2008 a 11:41 pm

Hermandad entre motociclistas

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En mi Honda Invicta 2007Entre los vehículos (a motor) creo que la motocicleta es el único que te pone en contacto con el exterior, si hace frío… se siente el frío, si hace calor, se siente; si llueve… ya ni que decir, es obvio. Fuera de esas inclemencias del clima el andar en motocicleta te permite sentir emociones que no sientes dentro de un automóvil, como la sensación del viento en el rostro, el rugido de la máquina al acelerar a fondo, y la movilidad del cuerpo en unión con la máquina: Si agarras una curva a velocidad media-alta, el cuerpo lo balanceas en sentido contrario para mantener el peso equilibrado mientras la máquina se inclina ciertos grados, si el camino es parejo se siente un deslizamiento similar al que se siente cuando se patina sobre hielo (esa es otra gran sensación) pero si el camino es empedrado, te tiemblan hasta los ojos.

Es importante llevar el casco, ya sea que la mica sea transparente o polarizada, así mismo puedes permitir que otros te vean el rostro o aislarte completamente al bajar la mica; como sea, el casco es muy importante porque protege la parte superior del cuerpo que es la cabeza, la vista y las vías respiratorias. Me ha ocurrido que a cierta velocidad es difícil mantener los ojos bien abiertos pues la velocidad y la resistencia del aire hace que se irrite la vista y lo más común: que los ojos lagrimeen; por otra parte, a veces los autos desprenden pequeñas piedras del pavimento y las arrojan con velocidad hacia atrás, me ha ocurrido un par de veces; pero lo más común es encontrar objetos suspendidos en el aire como polvo o insectos que pueden introducirse en la vista involuntariamente y bloquearte la visibilidad instantáneamente (Una vez desprendí un mosquito que “atropelle” de la mica de mis lentes) es por eso la importancia del casco (los guantes y la chamarra son importantes también.)

Hermanos en el caminoPero lo mejor de todo al andar en motocicleta (aparte de lo mencionado arriba) es que se siente una camaradería con otros motociclistas aún sin conocerles, aún cuando se cruzan en sentido opuesto durante una fracción de segundo. Ya sea que toques el claxon como saludo o que te haga una señal con las luces; eso especialmente ocurre durante algún viaje o en carreteras de doble sentido sin división (creo que los traileros y transportistas del ADO, AU, Estrella Roja, etc. hacen lo mismo).

Me ha ocurrido una decena de veces que al llegar a un semáforo y segundos después, llega otro motociclista (o viceversa, yo llego después), al escuchar el sonido peculiar de una motocicleta, la tendencia es voltear a mirar qué máquina es y quien la conduce y en la mayoría de los casos la vista rápida termina en un saludo con la cabeza como diciendo “No nos conocemos, pero andamos en moto y eso nos fraternaliza”.

No siempre ocurre lo mismo, generalmente me ha pasado con personas que se ve que llevan bastante tiempo sobre una moto y que transmiten ese sentido de hermandad; en otros casos me ha pasado que me alcanzan chavales en motoneta que sólo quieren echarse un arrancón pero ni saludan; también están los presumidillos que andan sobre sus motocicletas CBR 1600 y sólo esperan que el semáforo se ponga en verde para arrancar a 70km/hr y dejarte tragando el humo de sus potentes máquinas mientras uno apenas arranca a 20Km/hr.

Hay de todo en las carreteras pero algo si es cierto, rara vez he visto que los conductores de autos se saluden entre sí aunque no se conozcan sólo se saludan mentandose la madre; en cambio, los motociclistas frecuentemente nos saludamos aunque no nos conozcamos y aunque lo más probable es que nunca nos volvamos a cruzar en el camino… a eso, yo le llamo hermandad!

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

2 Marzo 2008 a 10:38 am

Mis objetivos del 2008

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Hace una semana exactamente, platicando con mi consejero en la congregación, el me recomendó que escribiera mis objetivos a corto, mediano y largo plazo para este año, así que toda la semana me he pasado pensando en ello hasta el día de hoy en que al fin, tengo la lista de mis objetivos para el 2008.

A corto plazo:

  • Tratar de no faltar a las reuniones de los Domingos en la congregación (He decidido ya nunca ir)
  • Llevar muy buena relación con mis compañeros de trabajo (Hasta el momento creo que he mejorado mi actitud)
  • Liquidar la deduda de la moto, ya sólo me faltan 6500 pesos (Ya tengo la factura en mis manos)
  • Tratar de sonreír mas y vivir en paz conmigo mismo (He logrado liberarme de cargas que no me correspondía sobrellevar)
  • Ser más tolerante con los demás pues cada cabeza es un mundo y a veces creo que no me corresponde decir que están bien o mal en su proceder
  • Dormir mas de 5 o 6 horas cada noche y desvelarme menos (Ya duermo mis 8 horas diarias)
  • Hablar con ella y si es la mujer de mi vida, que así sea.(Hemos hablado en calma, sonrientes y conscientes de nuestros anhelos que nos unen y nos separan a la vez)

A mediano plazo:

  • Continuar con los trámites en la BUAP para ingresar a estudiar la maestría en administración (Ya tengo mi ficha para el derecho a examen)
  • Entrar a la maestría y poner todo mi empeño en mantener un buen promedio (Hasta ahora llevo promedio general de 9.0/10)
  • Hacer un buen cortometraje y más artístico o participar en un concurso de fotografía aunque no me gane nada
  • Continuar con las clases de flauta transversa (Mi maestra [Cristian Rosete] se fue al conservatorio de Amsterdam, ojalá que pudiera seguirme enseñando)
  • Releer la Biblia siguiendo un plan de lectura distinto
  • Viajar en moto más lejos y por más tiempo
  • Tener la confianza de que en mi vida aparecerá la mujer con la cual podré compartir en paz y con sinceridad todo lo que soy y todo lo que ella es.

A largo plazo:

  • Si entro a la maestría, entonces quisiera terminar mi tesis en un lapso no mayor a un año después de los dos años y medio que duran los cursos
  • Conocer Argentina antes de que cumpla los 30 años
  • Buscar mi propio espacio para vivir pues aunque esta casa es de mi mama y ella no ve mal que siga viviendo aquí, yo quiero comprar/construir mi propio espacio
  • No defraudar profesionalmente a mi jefe, pues me da mucho apoyo y confianza mediante oportunidades que ni siquiera esperaba recibir
  • Seguir confiando en mi consejero Juan Mondragón por ser un buen amigo y una figura de guianza. (Después de mi crítica hacia la iglesia, ya ni se digna a saludar, bah… y eso que era mi “amigo”)

Quizás como colofón, deba agregar que deseo continuar con mi blog y espero que algun día, quizás algún día… me atreva a transcribir todo esto a tinta y papel.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

13 Enero 2008 a 1:54 am

Navidad 2007

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Ya me había tardado en escribir algo sobre la (tan esperada por algunos) Navidad, esa fecha en que se reúne la familia, se preparan platillos especiales como chiles navideños, pavo, tortas de haba con camarón, sopa de pasta, ensalada navideña, buñuelos, ponche de frutas, fecha en que también la casa es adornada con luces que parpadean, pinos naturales o artificiales cargados de esferas, moños, listones, luces, estrellas, escarcha, campanillas, cascabeles y debajo de él, las cajas de regalos para el intercambio en la noche de navidad; además de los adornos en el dintel de la puerta, las carpetas y manteles alusivos, imágenes de santa bajando por la chimenea o de santa sentado en su trineo jalado por los renos, o de santa con una gran bolsa roja llena de regalos, o de los muñecos de nieve con nariz de zanahoria o de los renos trotando por el cielo guiados por el particular reno de nariz roja, o de música navideña como los típicos villancicos de We wish happy merry Christmas… o mejor aún Jingle bells, Jingle bells… además de las películas navideñas y de la ya clásica transmisión de Titanic en el canal 5. Claro, eso no es todo porque nunca falta el hogar que combina lo tradicionalista con lo globalizado porque además de todo lo anterior, coloca el nacimiento, es decir la escena representativa del nacimiento de Jesús en el pesebre entre burritos de yeso, pastores, borreguitos, caballos, la virgen María y José, su esposo, así como figuritas de gallos, arroyos, puentes, la estrella de David y hasta los tres reyes magos haciendo reverencia a la figurita de yeso de un niño envuelto en un pañal con los deditos restaurados y una patita fracturada porque es la misma figurita que usaba la abuela.

Pero… ¿todo esto a que nos lleva?

¿Realmente es el sentido de la Navidad o somos seguidores de un producto establecido por los medios para celebrar en medio de lo tradicional y lo globalizado? (ya ni menciono las costumbres paganas por lo del árbol y las luces)

Al final, creo que es una buena excusa (si, excusa y no razón) para tratar de reunir a la familia, para darse regalos, abrazos y buenos deseos, para tratar de estar unidos y convivir más de lo que no han hecho en todo el año por sus múltiples ocupaciones, problemas y por vivir ensimismados en su mundo.

Después de toda la revoltura de ideas y creencias, la Navidad se ha convertido en la mejor excusa para no ir a trabajar, para viajar, para reunirse con la familia y con los amigos para desear lo mejor; para comprar más de lo usual y para compartir.

Esta Navidad no fui a ver a mi madre a Tabasco (ni ella vendrá para año nuevo, eso es más que seguro) y mi hermana tampoco vino a Puebla desde Coahuila, primero que nada porque está molesta-sentida-altiva por aquella ocasión en que le pedí a mi cuñado que buscara su propio espacio para vivir luego de una diferencia de ideas. Con sus propias palabras dijo que no quería saber nada de mi y valla que lo ha cumplido pues desde esa fecha ni llamada, ni correo ni nada de su parte, pero bueno… no se que tan sano sea en mi lo que ocurre pero he aprendido a prescindir de las personas, al principio me duele que “me dejen” pero luego de un rato (demasiado breve para el desagrado de muchos) lo supero y todo sigue normal para mi; nada se detiene y todo sigue su curso.

Esta Navidad aunque no fui a Tabasco a visitar a mi madre tampoco pude pasarla con la persona con quien hubiera deseado estar: Ella… por diversas causas, entre las principales se encuentra que está de viaje por España y Alemania y regresa hasta Enero y por causas secundarias pues porque no somos nada mas que amigos y dudo mucho que su familia me hubiera invitado a cenar o a degustar de un buen rato con ellos… así es la vida; si no es una cosa, es otra. A pesar de todo me la he pasado muy bien, hice un pequeño viaje en moto a Tepeaca y luego a Tecamachalco, dos municipios del estado de Puebla a los que nunca había ido y aunque no tienen nada sorprendente o un atractivo demasiado fuerte el gusto de viajar en moto fuera de la ciudad nada lo supera. Cada día que pasa me gusta más andar en la moto y de cierta manera ya puedo predecir los escenarios de posibles accidentes, cuando veo que un peatón comienza a cruzar la calle sin voltear, o cuando un auto comienza a invadir mi carril, o cuando un semáforo está a punto de cambiar a amarillo y los autos que esperan por su luz verde comienzan a avanzar antes de tiempo; cosas así que voy adquiriendo mediante la experiencia de andar en las calles de la ciudad.

Esta Navidad ha sido totalmente diferente a las ultimas 4 que he pasado, pues en todas las anteriores había tenido gastar mi poco dinero en boletos de autobús para viajar por días enteros (hasta Hearne, Texas) para visitar a mi madre o soportar cambios drásticos de temperatura (hay demasiado calor en Tabasco) y lo peor de todo: tratarnos con pinzas (mi madre, su esposo, mi hermana, mi cuñado y yo) porque tenemos caracteres muy diferentes y cualquier oración mal organizada podría herir susceptibilidades u ofender al orgullo. Por más que tratábamos de estar bien, siempre surgía algo… si mi cuñado quería manejar la camioneta del esposo de mi madre y este le decía que no, entonces se sentía mal tanto mi cuñado como mi hermana; si mi madre y mi hermana se disgustaban entonces mi madre le regresaba el vestido que había recibido como presente; si yo no tenía para dar regalos debido a mi escasa economía entonces por iniciativa propia me sentía mal o si trataba de compartir mi fe cristiana me topaba con un muro de necedad que trataba de ser suave al decir “yo respeto las ideas y creencias de los demás, no me harás cambiar las mías” y un sin fin de cosas que salen a flote cuando se tratan de reunir personas que han estado distantes durante un año y cada uno viene de un entorno social y religioso muy distinto.

Para mi, este fin de año ha sido muy bueno en diversos sentidos.

En lugar de tratar de convivir con demasiada cautela y cuidar cada cosa que decía o hacía con quien considero mi familia, me la pasé con personas a quienes veo muy frecuentemente y hasta me invitaron a una comida/cena hasta San Jorge, Tlaxcala que terminó en risas, una muy buena charla, sorpresas y bonitos recuerdos con la familia que me dio la bienvenida temporal y transitoria.

También he pasado varias horas frente a la computadora para aprender nuevas técnicas en photoshop para la edición fotográfica, una de las tantas cosas que tenía un poco abandonadas.

Dicen que cambiar un poco no le hace mal a nadie, que hacer las cosas de distinta manera te renueva y que una vez al año, no te hace daño.

Este 2007 ha sido muy bueno conmigo en muchos sentidos… ahora falta el 31 de Diciembre.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

28 Diciembre 2007 a 10:22 am

Ya no

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Me subí al transporte público, me fui en la bien conocida ruta 3 estrellas, aquella ruta que tomaba comúnmente al salir de la facultad y fue el recorrido más lento y desesperante que pudiera imaginar.

Hoy me fui en transporte público porque mi motocicleta (una hermosa Honda Invicta 125cc) estaba en el taller debido a que ya le tocaba recibir su segunda revisión y mantenimiento.

Desde C.U hasta plaza San Pedro, el transporte se hizo cerca de 40 minutos y aparte de que el circuito que recorre es demasiado extenso, el chofer iba esperándose en las esquinas para subir pasaje mientras la luz estaba en verde; cosa que me desesperó enormemente.

Bien dicen que una vez que tienes algo bueno, te acostumbras y luego ya no quieres recibir o tener menos que eso.

Precisamente eso me ha pasado; considerando que ahora hago un recorrido de C.U a mi casa en 17 minutos, ir sentado en un transporte público por mas de 30 minutos ya es una tortura, más si el chofer maneja como abuelito con artritis, si los demás pasajeros se amontonan en el pasillo y casi van encima de mi, si el aire que se respira dentro del autobús es caliente e impregnado de sudor…

Definitivo, nada como ir con el rostro al viento, fluyendo por las calles de la ciudad a 80 Km/h, sintiendo la vibración del motor y escuchando su grave acústica.

Hoy por fin, recogí mi motocicleta del taller y eso me pone muy contento… estamos juntos de nuevo.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

4 Octubre 2007 a 6:47 pm

Infractor

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A partir de anoche, me convertí en un pequeño infractor.

A las 8 de la noche, iba circulando sobre el boulevard 5 de Mayo, un motociclista de tránsito me pidió que me orillara y así lo hice. Apagué el motor, me bajé y le pregunté cuál era el problema, me dijo que andaba circulando sin luces traseras, obviamente como todo buen necio e incrédulo que soy le dije que el estaba equivocado. Fui, puse en neutral la motocicleta, pisé el freno y efectivamente, la luz trasera no encendió.

Ya no dije algo más, le di al agente mi licencia cuando me la pidió y comenzó a llenar el formato de infracción. La multa fue de 8 días de salario mínimo. Dos minutos después, ya iba de nuevo camino a casa.

philips P21 2CR

Cuando llegué a mi casa, lo primero que hice fue destornillar la mica trasera, sacar el foco y hacerle un par de pruebas con un multímetro. Algo que noté es que el foco estaba “misteriosamente” manchado de grasa y luego caí en la cuenta de que la luz trasera había dejado de funcionar precisamente después de que llevé mi moto al primer servicio; conclusión: Los mecánicos que le dieron el servicio a mi moto, también me dieron la novatada y me cambiaron el foco nuevo (y original) por uno totalmente inservible.

Ches transas de poca monta.

Para el próximo servicio, me pondré mas vivo y antes de aceptar la moto, la revisaré bien.

Hoy, después de salir del trabajo iré a pagar la multa y a comprar el dichoso foco.

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

29 Agosto 2007 a 12:24 pm

Escrito en motocicleta

Ausencia

con 2 comentarios

Pues nada… solo me quede sin teléfono y perdi mi celular, practicamente ando incomunicado pues ni acceso a internet tengo, pero es temporal.

Lo que si tengo es una moto muy chida, que me ha llevado hasta cholula y 90 kilometros por hora, y que ya le he perdido el miedo a eso de la manejada, ya me puedo cambiar de carril sin problemas y ya no se me apaga. Solo me falta hacer viajes mas largos para perder todo temor que pudiera tener.

Es muy divertido, interesante y emocionante andar en motocicleta. jejejeje no me arrepiento ni un instante de haberla adquirido, ni aunque llueva y haga el recorrido mojandome como hace una semana.

Tener moto, es chido y usarla en vacaciones es el doble de chido!

Escrito por Javier B. Camacho Martínez

4 Agosto 2007 a 12:23 pm

Escrito en motocicleta