Miel entre los labios

Si bien, mi familia no es pobre, tampoco es rica ni nada por el estilo, simplemente tenemos una situacion económica suficiente. Bueno, mi madre es quien tiene más y su esfuerzo le ha costado, mio nada es; excepto lo que he adquirido con el poco dinero que he ganado.

Mi madre siempre ha estado dispuesta a darnos cualquier cosa que se nos ocurriera pedir y obviamente que su economía le permitiera darnos, sin embargo, ni mi hermana (Maribel) ni yo fuimos muy dados a pedir sólo por pedir.

Nunca fuimos hijos de papi ni de mami que presumieran o que pidieran cosas por capricho.

De hecho, si he de admirar a una persona por su enorme trabajo y esfuerzo esa persona es mi hermana, pues ha salido adelante por sus propios medios y méritos…

Por mi parte, siempre he considerado que gastar el dinero que no me ha costado ganar es una falta de honor, una afrenta a mi orgullo y cuidado!! porque sí, soy muy orgulloso en ese sentido.

Nunca me ha gustado pedirle dinero a mi mamá aunque las deudas (teléfono, internet, luz, predial y otros) se aglomeren en una sola quincena.
Y por fuerte que sea la situación, siempre espero un poco, otro poco, sólo un poco más… porque siempre tengo fe en que la situación mejorará en cuestión de días y generalmente así sucede.

La verdad ni a mis mejores amigos les pido prestado; mi orgullo en este aspecto es enorme.

Prefiero vender alguna cosa que pedir prestado.
Vivir endeudado es feo y no te deja descansar tranquilamente.

Todo este preambulo es porque hace varios minutos llegué a casa, después de pasar una tarde geníal con Ilian por el centro de la ciudad.
Subí a mi habitación y luego de colocar mis cosas en su lugar, bajé a la cocina para comer algo. Al terminar de hacerlo, me preparé una torta con miel de abeja, y me refiero a miel de verdad, no a miel de mala imitación como la que venden en los supermercados.

Estaba comiendo mi torta y al saborear el dulce sabor de la miel en mi paladar comencé a recordar aquella temporada dificil de mi vida, aquella que llegó después de cumplír los 18 años tras romper toda relación de carácter laboral con mis abuelos (ellos tienen un negocio y yo ayudaba en él desde siempre) sin embargo una diferencia nos distanció.

Fue cuando comenzó una temporada difícil en la que sobreviví de milagro, ahora pienso que fue Dios quien me ayudo en las inmensas noches de depresión emocional y económica.

Viví una soledad inmensa y pasaban días en que no había alimento dentro de mi organismo que me diera fuerzas para levantarme; dormía todo el día a falta de fuerzas no por pereza y más de una vez pasó por mi mente arrancarme de este mundo, me daban ganas de escapar simplemente y en mi mente enfermiza recreaba la situación y me sentía alegre pensando en que dejarles, sería algo similar a una venganza pues los imaginaba llorando y culpandose de todo tras la ausencia carnal.

Sin embargo siempre hubo alguna fuerza que me detuvo y nunca me atreví a escapar o siquiera hacerme un rasguño físico.

Recuerdo que en esa etapa, no tenía ni un nuevo peso en los bolsillos y estaba dispuesto a no pedir un solo centavo a mi madre; la necesidad era grande tanto como el orgullo y la soledad pero el hambre era la mayor de todas…

Recuerdo perfectamente aquel día en que encontré tirada una bolsa de plástico (transparente) y en su interior había una torta y un plátano. El almuerzo perdido de algun estudiante seguramente.
Me dió pena que me vieran recoger la bolsa y aun más, me dió pena desatarle y deborar lo que había dentro… pero una vez hecho tal acto, el estomago se calmó un poco y me sentí otro; como si hubiera roto un prejuicio de la sociedad, me sentí libre y con una facultad especial a partir de ese momento para poder hacer cualquier cosa sin volver a preocuparme de lo que pensaran los demás de mí. Creo que si pasara nuevamente por una situación así.. ya no lo pensaría tanto para agacharme y recojer una bolsa con alimentos.

Lo subsecuente en logico orden fue que conseguí mi primer trabajo serio en una fundidora (Bonasa) y soporté jornadas de calor y trabajo extenuantes por un salario regular al cual le restaban el impuesto sobre la renta y el seguro social, lo cual lo convertía en un salario miserable por 8 horas de trabajo.

Alguien me dijo, y no recuerdo quien fue exactamente (aunque debería) que hiciera el exámen de admisión en la universidad y para 1999 con muy buena fortuna (en sentido figurado), ya estaba inscrito en la facultad de Cs de la computación tras haber aprobado el exámen con 768 puntos.

En fin.. ya han pasado 8 años y todas las cosas que me pasaron (durante dos duros años) forjaron mi caracter, me enseñaron a valorar lo poco que tenía, a sobrevivir con lo existente y a dar cuanto podía para salir adelante.

Quien imaginaría que hoy estaría frente a la computadora narrando un pequeñisimo fragmento de mi vida que a nadie le he contado y creo saber quien será la única persona a quien le contaré más situaciones de mi vida con naturalidad y sin alguna vergüenza.

Tal vez mientras ambos disfrutemos de una riquísima torta con miel virgen, alimento sagrado que Dios pondrá en nuestra mesa…

Anuncios

6 pensamientos en “Miel entre los labios

  1. Es tan… introspectivo que me da un gusto enorme tener el honor de leerte. Supongo que experiencias como estas son las que te definen como hombre de bien en el mundo pues te hacen valorar aún más lo que con mucho esfuerzo y trabajo consigues día a día. Material o no.

    Debo confesar que yo alguna vez estuve en las calles del centro de Tijuana pidiendo a transeúntes dos pesos para poder regresar a mi casa en el camión. Creo que es lo que más vergüenza me ha dado hacer, pero me tragué el orgullo porque realmente no me quedaba de otra, ni modo de llamar a mis padres para que fueran por mí. Y tienes razón, como que una vez hecho eso, sientes una sensación de liberación como dices.

    Un abrazo mi buen, debes estar en gozo pues has logrado hacer muchas cosas que en esa época ni te imaginabas.

  2. ¿Te imaginaste en aquel tiempo, un futuro similar a lo que estas viviendo hoy?

    Que bueno que todo ha mejorado en tu vida. ;-) Espero que siga asi, recuerda: Siempre para adelante.

    Besos.

  3. Sip, uno a veces ni imagina a donde ira a parar o que cosas vendrán a futuro.
    Como dice el dicho: Uno propone, Dios dispone.

    Un saludo a todos :-D y gracias por sus comentarios

    En el caso de Gabo, pues gracias por compartir tu experiencia mi estimado, gracias por eso y por todo.

  4. Compadre me da gusto que siempre haz salido adelante , buscando la manera de hacerlo de eso yo he sido testigo atraves de todo este tiempo que te conozco en hora buena y recuerda que siempre puedes contar conmigo .

    Nunca te rindas , no dejes que tus demonios internos te pongan barreras ,y si te preguntas que si tu esfuerzo ha sido suficiente , te respondo yo creo que si y todavia puedes mas como siempre cuidate y mucha suerte……….

  5. Hola Javier,
    me da gusto saber que tu situación ya esté mas regularizada. :) Yo te mando un fuerte abrazo y espero que te vaya excelente en tu futuro profesional y personal… seguro que así será. Además felicidades pq se nota que tienes muy buenos amigos :) Saludos!!! Cuídate mucho y pórtate :) babais!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s