El viaje a New York

Tengo un amigo en N.Y que me decía de manera insistente: `vente a trabajar aquí, se gana bien´ mientras yo estaba estudiando la carrera, incluso hace no muchos meses atrás, antes de terminar mi tesis me seguía animando a irme para N.Y.

Luego de pensarlo mucho y consultar las posibilidades, me decidí a ir, con la única condición (impuesta a mi propia persona) de hacerlo después de haber presentado el examen profesional.
A muchos amigos les dije que después del examen me iría y hasta corrió un rumor de que iban a hacerme una fiesta de despedida.

También hice varios planes en relación al viaje, me imaginaba sacando muchas fotos de la ciudad y publicandolas en flickr, pensaba en lo que sentiría al ver caer nieve, también pensaba en que estaría trabajando de día y de noche, planeaba enviar dinero a casa para ayudar a la familia y anhelaba aprender bien el inglés, pero el sueño más importante es que pensaba trabajar y ahorrar lo que más pudiera para juntar el dinero suficiente, regresar a Puebla en un plazo no mayor a un año y casarme con mi chica especial.

Pero como todo plan necesita de una preparación, comencé a tomar desciciones con tal de llevar a cabo el plan de ir a N.Y. Sentí que ya debía renunciar al instituto en donde daba clases y opté por no comprometerme con ningún otro trabajo pues estaba claro: Después de presentar el examen profesional me iría a N.Y lo cual ya estaba realmente a la vuelta de la esquina.

Luego, por casualidad surgió una oferta laboral en la direccion general de bibliotecas de la BUAP, después de haber presentado del sistema Hermes.

El director general de la D.G.B me dijo aquel día: Me gustaría que trabajaras para el departamento, tienes buenas ideas y talento. ¿Te parece bien si platicamos sobre ello al regresar del periodo vacacional?

De acuerdo a lo que estaba ocurriendo en ese momento, sentí que las cosas no podrían ser mejores, ahora tenía una oportunidad adicional y pensaba: Si me conviene la oferta económica en la D.G.B, me quedo, sino.. me voy a N.Y

Llegó el periodo vacacional y fueron dos semanas de espera eterna pues me sentía como en un juego de ajedrez en el cual tenía que esperar a que una pieza del otro jugador se moviera para que yo realizara mi jugada.

Terminó el periodo vacacional y en el primer día laboral a la primera hora, le mandé un correo al Licenciado Alfredo Avendaño Arenaza recordandole (discretamente) su oferta antes de salir de vacaciones y preguntandole (directamente) si aún seguía en pie.

No recibí respuesta alguna… eso me desilusionó un poco, pero no olvidé algo que creo y siento fielmente: Cuando se te cierra una puerta, es porque Dios tiene preparada una mejor.

La verdad si me había ilusionado un poco y de igual manera, me soñaba trabajando para la BUAP, vistiendo formalmente, rasurado, con camisa y corbata, desarrollando aplicaciones en equipo y tomando mucho café para sobrellevar el acelerado ritmo de trabajo.

La ausencia de una respuesta de su parte, dispersó mi nube de sueños y vi entonces con mayor claridad: Me voy a NY en la segunda semana de septiembre.

Antes de comprar el boleto de avión tenía que preguntarle a mi amigo si aún estaba disponible el espacio que me ofrecía y si la posibilidad de contar con su apoyo seguía constante.

Realmente no me gusta ir a la deriva y sin saber en qué dirección he de dar el siguiente paso… y por eso el 24 de agosto le escribí a mi amigo, para preguntarle sobre su oferta y el silencio se hizo presente de nuevo.
El 29 le insistí y entonces el me respondió que tenía que consultarlo y me avisaría el sábado 2 de septiembre.

Llegó el sábado y finalmente supe la verdad: …el espacio estará disponible hasta finales de noviembre ya que quien está rentando la habitación no quiere compartirla y él se irá hasta esas fechas…

La nube sobre la que había puesto mis sueños se dispersó en segundos, sin embargo he notado que no me siento mal, ni estoy preocupado, triste o deprimido. Entendí con plenitud la frase que tanto decía: Cuando se te cierra una puerta, es porque Dios tiene preparada una mejor.

Es cierto que en un principio delegué mi futuro laboral a Dios. Obviamente no me quedé cruzando de brazos esperando que del cielo llegaran ofertas de trabajo, ni esperando que Dios me diera las cosas sin que yo pusiera esfuerzo en ellas, mas bien estuve confiando en él siempre, el trato sería simple: yo daría mi mayor disposición y mis ganas de hacer las cosas bien y él me marcaría el camino a seguir.

Lo asombroso es que de dos posibilidades, ninguna fue posible.

Sin embargo, pese a lo que se pudiera pensar, gracias a esto he aprendido que puedo planear, ver y tratar de pensar en lo que será mi futuro o quizás ni pueda imaginarlo, pero Dios va más allá de eso y como un padre natural, siempre busca lo mejor para sus hijos.

Para mi, había dos posibilidades:
1) Ser un desarrollador de software en la BUAP
2) Ser un lava trastos o mesero en Nueva York.
Cualquier trabajo era bueno para mi, pero por ningún momento pasó por mi mente la tercera posibilidad:
3) Ninguna de las anteriores.

A raíz de esto, muchas cosas vienen a mi entendimiento, espiritual y racional.

Precisamente ahora, recuerdo el pasaje de la Biblia, escrito en el primer libro de Samuel en dónde narra que David [mucho antes de ser rey] tocaba el arpa para el rey Saúl, pero como este último veía que David era agradable a Dios y al pueblo, sintió muchos celos de él y quiso matarlo.
David escapó en varias ocasiones, huyó de Israel, fue fugitivo y perseguido a muerte por los soldados del rey. La historia narrada [en el capítulo 26] dice que en una ocasión David tuvo la oportunidad de matar al rey Saúl con su propia lanza mientras dormía:

26:7 David, y Abisai fueron de noche al donde acampaba el ejército; y he aquí que Saúl estaba tendido durmiendo en el campamento, y su lanza clavada en tierra a su cabecera.
26:8 Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo clavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe.
26:9 Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el rey Saúl, y será inocente?
26:11 guárdeme Dios de extender mi mano contra él. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos.
26:12 Se llevó, pues, David la lanza y la vasija de agua de la cabecera de Saúl, y se fueron; y no hubo nadie que viese, ni entendiese, ni velase, pues todos dormían.

Más adelante se narra que David tuvo un encuentro con Saúl y le dijo que él había tomado su lanza cuando dormía profundamente y que había decidido no herirle, a pesar de ser perseguido a muerte.

Me imagino la situación de David y yo en su lugar, quizás como muchos otros, hubiera tomado la lanza y la hubiera clavado en mi enemigo para terminar de esa manera con la aflicción de ser perseguido; pero David era un hombre que tenía el temor de Dios y se apartaba del mal, era un hombre sabio, noble y tenía a Dios en su vida.

Yo quisiera ser más como David y menos como Abisai.

A veces, se presentan situaciones que parecen favorables pero, ¿Realmente son favorables y gratas a Dios? Quizás debería preguntarme esto, al pensar en las situaciones que vislumbré como oportunidades de trabajo.

Al final de todo esto; he aprendido, estoy en paz con todos y mi corazón se siente tranquilo porque al fin he podido depender de Dios.
Incluso mi situación actual como desempleado, sin ofertas laborales y próximo a presentar mi examen profesional sigue siendo favorable, el echo de que no tenga que gastar los 650 dólares que tengo ahorrados es una buena noticia; que ahora ocupe parte de los 4500 que tenía destinados para al boleto de avión en comprar galletas y café para los asistentes en el día del examen es una buena noticia. Al final de cuentas, todo resulta favorable :-)

La paz sea con todos!

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2 pensamientos en “El viaje a New York

  1. Peque,

    se que a tu entender soy egoista y que no hay disculpa que valga para no asistir a tu examen el dia de ayer, pero hoy no quiero dejar de decirte que ayer mientras me enfrentaba a terminar un cambio urgente en el sistema para el dia de hoy, note que eran en el reloj 7.06pm, me acorde de ti y en silencio pero con mucho carinio dije una oracion por ti, para que tu examen saliera lo mejor posible.
    TQM

  2. Que tal profe:
    Este articulo que presento me parecio muy interesante y a la vez muy sabio, quiero decirle que esta vez me tome el tiempo para ver de que tratava su tesis y me parecio muy buen tema, y que entrando a esta parte me fije en este ariculo y decidi leerlo, no por chismoso, si no porque la verdad usted es muy valioso para mi, y todas las personas valisosas son importantes. Solo quiero decirle que usted es una persona muy sabia y muy pocas hay como usted.
    Que bueno que lo conoci!!!
    Atte: Jonatan Cid

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